Un 11 de mayo la Asamblea del año XIII sancionó como tal a la marcha patriótica y fue interpretada por primera vez el 14 de mayo de 1813 en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson, quien entonó sus estrofas.
Esta obra se creó consustancialmente con el imaginario político de la Ilustración impulsado por los valores de la Revolución francesa de 1789 que proclamaba la consigna de “igualdad, libertad y fraternidad”.
Sin lugar a dudas es uno de los símbolos patrios más importantes que tenemos los argentinos y debemos brindarle el respeto adecuado cada vez que se nos presenta la oportunidad de entonarlo
Por su base y reconocimiento artístico se en el mundo se conoce mucho a la Marsellesa, el himno Nacional de Francia. El Himno Nacional Argentino ha ganado mucha popularidad recientemente. En 2023, un ranking viral de estudiantes en Illinois (EE.UU.) lo ubicó como el mejor del mundo por su estructura épica y operística, destacando cómo su intensidad crece hasta el final. Otra pieza interesante a destacar es: Nkosi Sikelil’i Afrika, la obra que representa a Sudáfrica. Este himno ha sido destacado por prestigiosas publicaciones como The Economist debido a su carácter inclusivo. Combina varios idiomas y es visto como una pieza de sanación musical tras el régimen del apartheid.
El Himno Nacional Argentino tiene una historia cargada de política, drama y anécdotas curiosas que lo transformaron de una extensa ópera antimonárquica a la versión que conocemos hoy.
Aquí algunos datos curiosos de nuestro Himno Nacional:
- ¡Duraba 20 minutos! La versión original de 1813 era muchísimo más larga. Incluía versos que detallaban batallas y ataques directos contra la corona española.
- El autor de la música era español. Curiosamente, la música fue creada por Blas Parera, un compositor nacido en España (específicamente en Cataluña), el mismo país del que Argentina buscaba independizarse. Se dice que compuso la partitura en una sola noche.
- Inspiración teatral Vicente López y Planes no se sentó a escribir por obligación burocrática. La inspiración le llegó una noche de mayo tras asistir al teatro a ver la obra Antonio y Cleopatra. Los temas de libertad y tiranía lo conmovieron tanto que salió corriendo a su casa para empezar a escribir los versos.
- El piano original que se usó en su casa todavía se conserva y se puede ver en el Museo Histórico Nacional.