Día de la Independencia | A 206 años de la declaración de una patria soberana

Cuando hay libertad, todo lo demás sobra.” José de San Martín.


En el histórico Congreso de Tucumán, el día 9 de Julio de 1816, en la casa de Francisca Bazán de Laguna en la ciudad de San Miguel de Tucumán, se firmó el Acta de Independencia que rompía los lazos de subordinación al gobierno español. En aquel documento se encontraban comprendidos los actuales territorios de Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

La Declaración de la Independencia fue un acto soberano y colectivo. El histórico Congreso de Tucumán de 1816 reunió a diputados que sesionaron y debatieron día a día durante muchos meses para proyectar una nueva nación. Allí se trazaron los primeros lineamientos de lo que luego sería la República Argentina.

Recordemos que en aquel 1816 ocurrieron dos hechos sumamente importantes para nuestra historia: la firma del Acta de la independencia de las Provincias Unidas en Sud-América y la organización del plan continental del General José de San Martín, que consistía en buscar la libertad de Argentina, Chile y Perú.

La declaración de la independencia, junto con la Revolución de Mayo, son los hitos fundantes de nuestra patria. Hoy, celebramos juntas y juntos 205 años de una Argentina libre y soberana.

“Acta de la Emancipación”

Aquel 9 de Julio de 1816, tras un trabajo de nueve horas de debate el presidente de aquel momento, Narciso Francisco Laprida realiza la memorable pregunta:

Queréis que las provincias de la Unión sean una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli

Todos los diputados contestaron afirmativamente. De inmediato, se labró el “Acta de la Emancipación”.

“Nos los Representantes de las Provincias Unidas en Sud-América reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los Pueblos que representamos, protestando al Cielo, á las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente á la faz de la tierra, que es voluntad unánime é indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos que fueron despojadas, é investirse del alto carácter de una nación libre é independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli.”