La arquitectura, en tanto arte de construir, ha naturalizado en su praxis la generación de piezas cuya lectura implica reconocer, primero, un sentido inmediato, ligado a su forma y, al mismo tiempo, establecer un segundo sentido construido culturalmente (Barthes, 1964, párr. 3).
La arquitectura, en tanto arte de construir, ha naturalizado en su praxis la producción de piezas simbólicas que exponen valores de su tiempo: estatus, poder, identidad, vanidad, vanguardia y solidaridad, y que pueden ser interpretados en su forma y en su sentido construido culturalmente.
¿Qué tienen en común las peregrinaciones de la diosa Atenea y una capilla? Son manifestaciones de una narración que articula una secuencia espacial con el objeto de provocar emoción, y esta, fundamentalmente, se comprende al sentir la arquitectura como una manifestación de la “Poiesis” y no una mera obra de construcción destinada a resolver una función.
Es este el sentido de narrativa del espacio que intenta sacar del automatismo nuestra percepción de una obra para ser conscientes de los diferentes elementos que la componen, no solo su materia, sino el vacío, la forma y la luz. Esto es lo que Shklovski entiende que hacen las artes: “dar una sensación del objeto como visión y no como reconocimiento”. Y agrega: “El acto de percepción es en arte un fin en sí y debe ser prolongado” (p. 5).
Dice Saussure que “el pensamiento es el anverso y el sonido el reverso: no se puede cortar uno sin cortar el otro; así tampoco en la lengua se podría aislar el sonido del pensamiento, ni el pensamiento del sonido”, porque es la combinación de ambos la que produce una forma (1945, p. 137). Por analogía, podríamos afirmar que, en arquitectura, el anverso es la forma y el reverso, el vacío, y, como en la lengua, uno no puede aislarse del otro: juntos hacen la obra. La muestra se presenta como un recorrido por los trabajos de los estudiantes de Río Cuarto de la Universidad de Mendoza, de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño; propone una nueva mirada a lo cotidiano y recrea un espacio ya sin una lectura automática del acto de crear, al hacer evidente esta relación indisoluble, integrando materiales autóctonos, cultos ancestrales, luces y sombras en una obra que provoca, desde su sensible concreción, la emoción de quien la habita.
Extensión Coordinador Gastón Liberto
Curaduría
Texto: Virginia Volonté . Editor: Marisa Bautista
