La Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud y Deportes de la Provincia de Mendoza ha emitido una alerta epidemiológica con el claro objetivo de robustecer la detección temprana, la notificación inmediata y el tratamiento oportuno de casos sospechosos de hantavirus. En sintonía con esta medida, la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Mendoza se suma a la campaña de difusión institucional para acercar tanto a los profesionales de la salud como a la comunidad general los aspectos críticos de prevención y los protocolos de acción vigentes.
La alerta surge en un contexto sensible: el aumento de consultas asociadas a la hantavirosis en la región y la confirmación internacional de un brote de enfermedad respiratoria aguda grave a bordo de un crucero que zarpó desde Ushuaia (Tierra del Fuego). Dicho brote afectó a pasajeros de múltiples nacionalidades, registrando hasta la fecha ocho casos (seis confirmados y dos probables) y tres personas fallecidas, lo que reavivó la necesidad de extremar la sospecha clínica.
La situación en Mendoza
Las autoridades sanitarias enfatizan que Mendoza no registra actualmente circulación autóctona confirmada del virus Andes (el principal agente etiológico de la enfermedad en el país). De hecho, desde el año 2020 a la fecha, solo se notificaron tres casos sospechosos en la provincia y todos ellos fueron completamente descartados.
No obstante, los expertos de la alta casa de estudios recuerdan que el peligro no es nulo: existe una presencia potencial del roedor reservorio (Oligoryzmus longicaudatus, popularmente conocido como ratón colilargo) en áreas rurales y cordilleranas de la geografía mendocina. Esto, sumado al constante flujo de viajeros y a las actividades al aire libre en entornos silvestres, obliga al sistema sanitario a mantener una vigilancia epidemiológica permanentemente activa.
¿Qué es el hantavirus y cómo se contagia?
El hantavirus es una zoonosis viral que se transmite principalmente a través de la inhalación de aerosoles cargados con las excretas (saliva, orina o heces) de roedores silvestres infectados. En el continente americano, la manifestación clínica más habitual es el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), una afección respiratoria de rápida evolución que posee una elevada tasa de letalidad.
Un aspecto fundamental que destacan desde la Facultad de Ciencias Médicas es que, si bien el contagio es predominantemente de animal a humano, en Argentina los genotipos conocidos como virus Andes y virus Buenos Aires cuentan con capacidad documentada de transmisión persona a persona. El período de incubación de la enfermedad promedia entre 15 y 21 días, aunque tiene un rango extendido que va de los 4 a los 45 días.
Cuándo sospechar: síntomas y antecedentes
De acuerdo con el protocolo oficializado por la provincia, el personal de salud debe encender las alarmas diagnósticas ante cualquier paciente que reúna los siguientes criterios:
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Cuadro febril agudo: Fiebre de inicio repentino que no afecte las vías aéreas superiores (a excepción de dolor de garganta).
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Síntomas acompañantes: Cefalea, dolores musculares (mialgias), malestar general, complicaciones gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal) o dificultades respiratorias. También se contempla bioquímicamente el descenso drástico de plaquetas.
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Antecedente de riesgo (en los últimos 4 a 45 días): Haber residido o visitado zonas endémicas del país (regiones Noroeste, Noreste, Centro o Sur) , haber estado expuesto a roedores o haber realizado tareas de riesgo (tales como desmalezamiento, limpieza de galpones o cabañas cerradas por mucho tiempo, recolección de leña o acampe en sectores silvestres).
Estricto protocolo para los equipos de salud y manejo de muestras
Dado que el hantavirus no posee tratamientos preventivos ni antivirales específicos, la terapia de soporte precoz en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) es el factor crítico que define la supervivencia del paciente. Debido a esto, el Ministerio de Salud prohíbe la retención innecesaria de muestras y exige su traslado inmediato.
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Protección del profesional: Al revisar a un paciente bajo sospecha, los médicos y enfermeros deben utilizar de forma obligatoria el Equipo de Protección Personal (EPP): barbijo N95 (o superior), gafas protectoras o pantallas faciales, camisolín y guantes descartables.
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Aislamiento: Ante la sospecha de virus Andes, el paciente debe ser sometido a un aislamiento respiratorio estricto y ser internado idealmente en una habitación individual.
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Circuito de muestras: Las muestras biológicas (sangre entera en tubo seco y con EDTA) deben ser remitidas de forma urgente dentro de las primeras dos horas de extracción al Laboratorio Núcleo, ubicado en Talcahuano 2194 (predio del Hospital Lencinas). El transporte debe respetar rigurosamente la normativa internacional de «triple envase» y estar acompañado por la Ficha Clínico Epidemiológica completamente cumplimentada, bajo apercibimiento de rechazo inmediato si faltan datos esenciales.
Guía de prevención para la comunidad general
Desde la Universidad de Mendoza se hace especial hincapié en que la prevención en los hogares y las salidas recreativas es la herramienta más potente para evitar incidentes:
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Limpieza segura de espacios cerrados: Si va a ingresar a galpones, cabañas o habitaciones rurales que han permanecido cerradas por un tiempo prolongado, ventile abriendo puertas y ventanas durante al menos 30 minutos. Entre al lugar utilizando un barbijo N95. No barra en seco: humedezca el suelo con una solución de agua con lavandina (1 parte de lavandina por 9 de agua) para evitar levantar polvo contaminado que pueda ser inhalado.
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Higiene en el hogar: Bloquee cualquier orificio en puertas, paredes o cañerías donde puedan ingresar roedores. Mantenga los patios limpios, con el pasto corto en un radio de 30 metros alrededor de la casa, y guarde la leña elevada del suelo.
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Cuidado al acampar y hacer turismo: Instale sus carpas en lugares abiertos y limpios, lejos de malezas o depósitos de basura. No duerma directo sobre la tierra y consuma siempre agua potable.
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Uso de vehículos en desuso: Si va a utilizar un auto que estuvo parado varios días, ventile bien el habitáculo y encienda la ventilación con las ventanillas bajas antes de permanecer adentro, ya que los ratones suelen anidar en los motores.
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Hallazgo de roedores: Si encuentra un roedor vivo, utilice trampas mecánicas y evite golpearlo para no esparcir fluidos (no use cebos tóxicos en el peridomicilio). Si está muerto, rocíelo abundantemente con lavandina, espere 30 minutos y, usando guantes, recójalo para enterrarlo a más de 30 centímetros de profundidad o quemarlo.
La Facultad de Ciencias Médicas insta a la comunidad académica y a los profesionales de la salud a mantenerse informados mediante los canales oficiales y a consultar la documentación completa del Alerta en el sitio web del Ministerio de Salud de la Nación y la Provincia.
