Un nuevo capítulo en la historia de la UM
La Universidad de Mendoza (UM) se reunió en una jornada de profundo significado institucional para celebrar el Acto de Traspaso de Mando Rectoral. Esta ceremonia convocó a la comunidad universitaria para conjugar el reconocimiento a las gestiones concluidas y la renovación proyectada hacia el futuro.
El solemne acto contó con la destacada presencia de autoridades provinciales y municipales, representantes de las distintas universidades públicas y privadas de Mendoza, así como de diversas personalidades del medio local. Asimismo, acompañaron este trascendental momento referentes del ámbito académico, autoridades de las Fuerzas Armadas, miembros del cuerpo diplomático, representantes de las Asociaciones de VGMalvinas de Mendoza, representantes de colegios profesionales y del ámbito empresarial, brindando su apoyo a la institución en esta nueva etapa.
El encuentro simbolizó la incorporación de las nuevas autoridades elegidas democráticamente, donde fue proclamado formalmente el nuevo Rector de la Universidad de Mendoza.
Semblanza del Dr. Ingeniero Alfredo A. Iglesias, Rector de la Universidad de Mendoza (2026 – 2030)
El inicio de una vocación En este momento trascendental de la vida institucional de la Universidad de Mendoza, debemos remontarnos a las raíces de una trayectoria marcada por la dedicación, la excelencia y el compromiso. El Dr. Ing. Alfredo A. Iglesias, nacido en Mendoza en 1958, inició su camino académico en las aulas de esta Casa de Estudios, graduándose como Ingeniero en Electrónica y Electricidad en el año 1985, en la Facultad de Ingeniería.
El paso por la industria y la formación continua Su visión integradora lo llevó a combinar tempranamente el rigor académico con la práctica profesional. Durante décadas, dejó su impronta en el sector privado, liderando proyectos tecnológicos de vanguardia en empresas como TECNEL, ENVIROCONTROL y COARPRO. Desde el desarrollo de sistemas de pesaje dinámico para Vialidad Nacional hasta complejos conversores de protocolos para la industria energética, su labor técnica siempre estuvo signada por la innovación.
La consolidación docente y el compromiso académico Es loable destacar su gran dedicación a la transmisión del conocimiento, demostrada a lo largo de su trayecto como docente -desde sus inicios como docente-asistente en nuestra institución, hasta llegar a ser Profesor Titular- en las cátedras de Programación IV y de Sistemas Operativos y Compiladores. En 2001, obtuvo el título de Especialista en Docencia Universitaria; en 2005, el de Magíster en Docencia y Gestión Universitaria, alcanzando la máxima distinción académica: su título de Doctor en Ingeniería en el año 2019.
Liderazgo en la Gestión y Excelencia en Investigación La gestión institucional se suma a su experiencia profesional como pilar en su trayectoria. Durante una década, desde el año 2000, se desempeñó como Secretario Académico de la Facultad de Ingeniería. En el año 2010, asumió el decanato de dicha unidad académica, cargo que ejerció con distinción y visión estratégica hasta el año 2024. En 2021, el Honorable Consejo Superior de la UM reconoció su entrega y compromiso designándolo como Vicerrector. En paralelo, su labor como investigador lo vinculó a proyectos de relevancia nacional, como el Radar SARAT II, para la CONAE.
Con más de 35 años de trayectoria dedicados a la enseñanza, la investigación y la conducción universitaria, el Ing. Iglesias ha demostrado ser un hombre de institución, cuya vida refleja los valores de nuestra Universidad. Hoy, con la solidez que otorgan la experiencia y el saber, asume el desafío de guiar los destinos de la Universidad de Mendoza como su Rector.
Reconocimiento a las nuevas autoridades del Honorable Consejo Superior
En el marco de esta renovación institucional, se procedió a reconocer a quienes han sido electos para integrar el Honorable Consejo Superior de la Universidad de Mendoza, cuya designación expresa la confianza de la comunidad académica. La entrega de los respectivos diplomas fue realizada por el Sr. Rector, acompañado por los Señores Decanos de cada Unidad Académica, distinguiendo a:
- Miembros electos por la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJyS), acompañados por su Decano, el Dr. Diego Carbonell.
- Miembros electos por la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD), acompañados por su Decano, el Mgtr. Arq. Sebastián Serrani.
- Miembros electos por la Facultad de Ingeniería (FI), acompañados por su Decano, el Mgtr. Ing. Osvaldo Marianetti.
- Miembros electos por la Facultad de Ciencias de la Salud (FCS), acompañados por su Decano, el Mgtr. Ignacio Vázquez Viera.
- Miembros electos por la Facultad de Ciencias Económicas (FCE), acompañados por su Decano, el Mgtr. Contador Carlos Hugo González Moretti.
- Miembros electos por la Facultad de Ciencias Médicas (FCM), acompañados por su Decano, el Dr. Francisco Cutroni.
Como momento destacado de esta instancia, en atención a la voluntad expresada por su comunidad académica, se procedió a la entrega del diploma que acredita la reelección del Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Dr. Francisco Cutroni. La renovación de su mandato constituye un claro testimonio de la confianza en la continuidad de su proyecto académico y de desarrollo institucional.
El emotivo mensaje de despedida del Dr. Eduardo Luna
Tras la constitución de la Mesa Académica, el rector saliente, Dr. Eduardo Luna, se dirigió a la comunidad universitaria para brindar su mensaje de culminación de mandato. A continuación, se reproduce de manera íntegra su discurso:
«Hoy terminan mis responsabilidades al frente del Rectorado de esta querida Universidad. Han transcurrido ocho años desde que asumió estas funciones y ha llegado el día en que se hace realidad el dicho de que «todo lo temporal es finito». Por ello, con su permiso, dedicaré unos minutos de este acto protocolar, para manifestarles mis sensaciones en estos últimos momentos como rector. No les voy a ocultar que este acto tiene un significado muy especial para mí.
Vivo un momento de profunda emoción. Llegan a mí cientos de recuerdos de mi paso por esta querida Universidad a la que me incorporé como alumno, siendo un joven lleno de inquietudes y esperanzas y donde, paso a paso alcancé mi título de grado y luego de posgrado, hice docencia y ejercí diversas funciones de gestión, culminando como Rector de esta Casa por los períodos 2018/2022 y 2022/2025. No tengo más que agradecer a la Universidad de Mendoza todo lo que me dio.
En esta mirada retrospectiva no puedo olvidar a los profesores que me ayudaron a formarme profesionalmente e inculcaron en mis principios democráticos y republicanos, los que he tratado de transmitir y han sido pilares en esta gestión. Tengo, además, presente: a los diferentes funcionarios que con su fecundo trabajo coadyuvaron al desarrollo y crecimiento de esta Casa, al personal de apoyo y a los alumnos que transitaron estos años en nuestras aulas y, un recuerdo muy especial de mis compañeros de estudio.
Sinceramente, ha sido un honor servir a nuestra Universidad, sintiéndome agradecido por todo el apoyo y colaboración que he recibido en todo momento, lo que me permitió trabajar para alcanzar metas que ayudaron a su engrandecimiento. He sido un hombre afortunado, he aprendido muchísimo a lo largo de estos largos años, pero lo que ha sido enormemente enriquecedor es haber compartido gestión con tantas personas como Ustedes y, por encima de todo, haber hecho amigos para toda la vida.
Han sido dos mandatos como rector, probablemente en uno de los periodos más difíciles que nos ha tocado transitar a nivel mundial. A poco de iniciar mi gestión comienza la crisis originada en la pandemia de COVID-19 que nos obligó a cerrar las puertas de la Universidad y aprendimos a gestionar y hacer docencia virtualmente, por lo que destaco el esfuerzo y la dedicación de directivos y docentes para llevar adelante sus tareas en estas condiciones. Una vez que superamos la pandemia, nos alcanzaron los efectos negativos generados por las políticas seguidas por los gobiernos nacionales de tumo, lo que repercutió en todas las áreas de la universidad. Sin embargo, aún en esa situación supimos salir adelante.
Hoy, superados esos duros momentos, tenemos que sentirnos orgullosos. Orgullosos porque si bien es cierto que en momentos de crisis es muy difícil progresar, no es imposible. Y hechos así lo demuestran. Hemos visto crecer en forma sostenida a nuestra universidad en distintos aspectos. Creció considerablemente la matrícula lo que llevó a una mejora importante muestra situación económica que ha alentado nuestras esperanzas de crecimiento y, de esta manera, pudimos responder en gran medida a los requerimientos de equipamiento, desarrollamos obras que eran necesarias en todas las sedes y venimos cumpliendo un plan de recuperación salarial para docentes y personal administrativo y de servicios.
En lo académico dimos un salto cuantitativo y cualitativo, poniendo a nuestra Universidad en un lugar expectante en el concierto universitario provincial, nacional e internacional. El desarrollo alcanzado en nuestras tres sedes es resultado del trabajo y la dedicación con que docentes y directivos llevan adelante este proyecto educativo que es la Universidad de Mendoza. Llevamos adelante una gestión participativa y multidimensional, lo que nos llevó a tener una activa intervención en las diversas actividades que en forma conjunta desarrollan las universidades del medio, como la RADU (Red Andina de Universidades) y el Observatorio Interuniversitario Cuestión Malvinas de Mendoza, lo que nos permitió estrechar vínculos con todas ellas y desarrollar diversas actividades académicas, de investigación y extensión.
También hemos participado en la promoción y difusión de nuestras ofertas educativas a través de las Expo Educativas que se han desarrollado en la Ciudad de Mendoza, San Rafael y Río Cuarto. No puedo olvidar que continuamos impulsando la internacionalización de nuestra Universidad mediante convenios con diversas universidades del mundo, tanto para grado como para posgrado, lo que nos permitió alcanzar un mayor desarrollo en intercambio de alumnos, docentes y administrativos, que enriquecieron su formación con los estudios realizados en universidades extranjeras.
El crecimiento y la complejidad de nuestra Casa frente a la necesidad de mantenerla vigente, próspera y moderna nos replanteaba la necesidad de modificar las modalidades de gestión bajo estos parámetros fundamentales: participación, libertad y desconcentración, con articulación entre las unidades académicas y el rectorado. La gestión de la Universidad en estas condiciones generó, entre las autoridades y directivos, mayor compromiso, responsabilidad y liderazgo multidimensional. Así, la conducción de la Universidad durante este periodo, a partir del diálogo y la libertad para gestionar, opinar o proponer medidas sobre temas fundamentales de interés común, nos permitió encontrar la Universidad que todos anhelábamos, lo que facilitó enormemente la gestión desde el rectorado y desde cada unidad académica. Por ello no tengo más que agradecimiento a los vicerrectores, decanos, secretarias generales, directivos y demás funcionarios que acompañaron y confiaron en este proyecto durante estos ocho años.
No puedo terminar mis palabras sin mencionar y destacar al ETEC, el Colegio Técnico de la Universidad de Mendoza, verdadero orgullo de nuestra Casa, por su nivel académico, por los logros alcanzados y por la importante labor que desplegaban sus autoridades para llevar adelante este magnífico proyecto. Mis felicitaciones a todos los directivos, secretarios, docentes y personal de apoyo.
Culminan mis funciones como Rector y mi estado de ánimo es de absoluto sosiego, es la sensación de haber dado todo lo que he podido por nuestra querida Universidad, de haber entregado muchos años de mi vida por su desarrollo y engrandecimiento, pero siento que aún falta mucho por hacer, la tarea no ha terminado, pero tengo la seguridad de que quienes nos sucedan en el futuro abrirán en las páginas memorables escritas en toda la historia de esta Universidad y continuarán con la obra que dejara su fundador Dr. Emilio Descotte.»
Acto seguido, se procedió a la lectura de la Resolución mediante la cual se proclama al Dr. Ing. Alfredo Iglesias como Rector de la Universidad de Mendoza para el período correspondiente.
En virtud de lo establecido en dicha Resolución se dio lugar al acto formal de traspaso de mando y firma del Acta correspondiente.
Emotivas palabras del nuevo Rector Dr. Ing. Alfredo Iglesias
El flamante nuevo representante de la Universidad de Mendoza dirigió sentidas palabras al vasto auditorio, conformado en gran parte por la Comunidad UM que acompañó este relevante momento institucional. En algunos destacados pasajes de su discurso hizo hincapié en la humanización de la actividad, tanto académico como administrativa, dentro de la Universidad, y enfatizó en la necesidad de la búsqueda continua de la paz, en un mundo que se encuentra cada vez más ávido de ella.
Finalizó su mensaje con algunas sabías palabras de Lao-Tsé -agradeciendo a su hija por habérselas obsequiado-: «Sé humilde y permanecerás íntegro, inclínate y permanecerás erguido. Vacíate y seguirás pleno, consúmete y serás renovado. El que tiene poco recibirá mucho y el que tiene mucho se turbará. Por eso, el sabio abraza la humildad. El sabio no se exhibe y por eso destaca; no se afirma a sí mismo y por eso brilla; no se vanagloria y por eso obtiene reconocimiento; no da importancia a su persona y por eso su obra perdura. Como no compite, nadie en el mundo puede competir con él. Sé humilde y permanecerás íntegro… Sin duda, esta es la vía que conduce a la plenitud.»
Cierre de la ceremonia
En reconocimiento a su destacada labor y compromiso con el fortalecimiento de la Universidad de Mendoza, el flamante Rector, Dr. Ing. Alfredo Iglesias, hizo entrega de un obsequio conmemorativo al Dr. Eduardo Luna. Tras cumplirse con el acto formal de traspaso de mando y la firma del acta correspondiente, el Dr. Luna también entregó un presente al nuevo Rector.
El evento, que marcó el inicio de una nueva etapa para la institución guiada por «la firmeza en los principios y el compromiso permanente», culminó con una invitación a todos los presentes a participar de un brindis de honor en el Aula Favaloro de la FCM.




















