Homenaje póstumo al Dr. Eduardo Antonio Zannoni

POR

La comunidad jurídica argentina despide a un referente del Derecho Civil de nuestro país. A través de las palabras del Dr. Daniel Bustos Lagos, catedrático de nuestra Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, valga el sentido reconocimiento de toda la Comunidad Académica de Universidad de Mendoza.



Dr. Eduardo Zannoni – QEPD


La semana pasada la ciudad porteña de Buenos Aires despidió a un brillante jurista nacido en tierra cuyana. Como sabemos, nuestra provincia ha sido semillero de notables personalidades del Derecho, como ocurrió con el Dr. Eduardo Zannoni, inteligencia de pura cepa mendocina.

            Si bien obtuvo su título de Abogado en la Universidad de Buenos Aires y luego el de Licenciado y Doctor en Derecho en la Universidad de Madrid, España, a fines de la década de 1960, tenemos el orgullo de destacar que uno de sus primeros pasos en la docencia universitaria los transitó en nuestra Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, desempeñándose como profesor adjunto de la Cátedra de Derecho Civil entre los años 1970 a 1975.

             De allí en más pudimos observar su desarrollo vertiginoso tanto en el orden académico (profesor en las Universidades del Museo Social Argentino, de Ciencias Sociales y Empresariales, Nacional de Cuyo, de La Plata, de Buenos Aires, etc.) como en el de la literatura jurídica (obras en materia de Familia, de Sucesiones, de Obligaciones, la Coordinación y coautoría del conocido “Código Civil anotado, comentado y concordado” dirigido por el Dr. Augusto César Belluscio, entre otras muchas), la actividad legislativa (miembro de distintas comisiones de reformas al Código Civil), la magistratura (Juez de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y  Conjuez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación)  y hasta con incursiones en el espacio del teatro y la ciencia ficción, ámbitos todos en los cuales recibió merecidas distinciones honoríficas en nuestro país como en el exterior por su gran versatilidad e indiscutible agudeza y profundidad.

Ímproba tarea resultaría la de pretender sinterizar en pocas líneas la labor tan prolífera realizada por el Dr. Zannoni, que habla por sí misma de la calidad de su autor y de la que los amantes del Derecho hemos podido disfrutar y valorar a conciencia. Valga esta pequeñísima reseña como un sencillo reconocimiento de la Universidad de Mendoza a quien sin dudas galardonó sus estrados y con incansable vocación enriqueció las Ciencias Jurídicas de la Argentina en todas y cada una sus expresiones.


Dr. Daniel R. Bustos Lagos